Los derechos y protección a la inmigración

La situación y los tipos de inmigración en el mundo son muy diversos y están influenciados por una serie de factores económicos, políticos, sociales y ambientales. La inmigración se ha convertido en un fenómeno global con un impacto significativo en muchos países y regiones. A medida que las personas buscan oportunidades económicas, seguridad, libertad y una mejor calidad de vida, deciden abandonar sus países de origen para establecerse en otros lugares. La inmigración puede ocurrir de manera legal o ilegal, y las políticas y regulaciones migratorias varían en cada país.

Es curioso porque cuando hablamos de migración, siempre ponemos el foco en la migración indocumentada, no siendo este el principal tipo así que, me gustaría mostrarte qué tipos de migración existen y cómo se catalogan. En primer lugar, existe la migración económica. Esta se basa en la búsqueda de mejores oportunidades económicas. Las personas se mudan a otros países para encontrar empleo y mejorar su situación económica. Pueden ser trabajadores altamente cualificados, profesionales, empleados en sectores específicos o trabajadores no cualificados que buscan empleos en la industria o en la agricultura.

La inmigración familiar se produce cuando las personas se mudan a un país para reunirse con sus familiares que ya residen allí. Puede incluir a cónyuges, padres, hijos o hermanos que solicitan visas o permisos de residencia basados en lazos familiares. También hallaremos la migración forzada, como los refugiados. Estas son personas que han huido de su país de origen debido a persecuciones, conflictos armados, violencia u otras formas de amenaza grave a sus vidas. Los refugiados tienen derecho a la protección internacional y pueden solicitar asilo en otros países para obtener seguridad y protección.

Como no puede ser de otro modo, también existe la famosa “inmigración ilegal”. Como juristas debemos saber que esta no es la forma de definir el concepto así que, esta servidora, os propone el uso de “inmigración indocumentada”. Esta situación ocurre cuando las personas ingresan a un país sin autorización o se quedan más tiempo del permitido en caso de visas temporales. Esto puede deberse a la falta de oportunidades legales, la dificultad para cumplir con los requisitos migratorios o la falta de voluntad para regresar a sus países de origen. Es importante tener en cuenta que la inmigración es un fenómeno complejo y multifacético. Las políticas migratorias y las actitudes hacia los inmigrantes varían en cada país y pueden cambiar con el tiempo. La inmigración puede tener tanto beneficios como desafíos para los países de acogida y los países de origen, y es necesario encontrar un equilibrio entre el control de las fronteras y la protección de los derechos humanos de los inmigrantes.

¿De qué situación partimos cuando hablamos de Derechos Humanos en personas migrantes?

En primer lugar, las principales violaciones de derechos humanos los sufren las personas migrantes. Estas a menudo son objeto de discriminación y xenofobia debido a su nacionalidad, etnia, religión o estatus migratorio. Esta discriminación puede manifestarse en forma de trato diferencial, estigmatización, exclusión social o violencia, lo que socava su dignidad y derechos fundamentales.

En muchos países, además, las personas migrantes son detenidas de manera arbitraria e indefinida debido a su estatus migratorio. Estas detenciones suelen llevarse a cabo en condiciones precarias, con falta de acceso a servicios básicos, atención médica adecuada y representación legal. La detención prolongada y sin justificación vulnera el derecho a la libertad y la protección contra la detención arbitraria. Las personas migrantes a menudo se ven obligadas a aceptar trabajos precarios, mal remunerados y sin protección laboral. Esto puede incluir la explotación, el trabajo forzado, las jornadas excesivas, la falta de seguridad y las condiciones inseguras de trabajo. Estas prácticas violan el derecho al trabajo decente y justo, así como la prohibición del trabajo forzado y la explotación.

Las mujeres migrantes son especialmente vulnerables a la violencia de género, incluyendo la violencia sexual, la trata de personas y el matrimonio forzado. La falta de protección, la discriminación y la precariedad de su situación las exponen a mayores riesgos. Estas violaciones atentan contra su derecho a la integridad personal, la igualdad de género y la protección contra todas las formas de violencia. En muchos casos, las personas migrantes encuentran obstáculos para acceder a servicios básicos como atención médica, educación, vivienda y servicios sociales. Las barreras lingüísticas, la falta de documentación, la discriminación y las políticas restrictivas dificultan su acceso a estos derechos fundamentales.

Pero ¿ante qué Derechos estamos cuando hablamos de inmigración?

A pesar de las vulneraciones de derechos humanos que enfrentan las personas migrantes, existe un marco legal internacional que establece sus derechos fundamentales y los podemos encontrar en, no sólo la declaración universal de los Derechos Humanos, sino en múltiples textos de origen nacional.

Como no puede ser de otro modo, todas las personas, independientemente de su estatus migratorio, tienen derecho a la vida y a ser tratadas con dignidad y respeto. Las personas migrantes tienen derecho a la protección contra la tortura, los tratos crueles, inhumanos o degradantes, en línea con la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Las personas migrantes tienen derecho a la igualdad de trato y protección contra la discriminación, tal como se establece en la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros instrumentos internacionales. Las personas migrantes tienen derecho a un juicio justo, a ser informadas de los cargos en su contra y a no ser detenidas arbitrariamente. La detención migratoria debe ser una medida excepcional y utilizarse solo como último recurso.

Las personas migrantes tienen derecho a condiciones de trabajo justas, remuneración adecuada, seguridad laboral y protección contra la explotación laboral. Las personas migrantes tienen derecho a la unidad familiar y a vivir con sus familiares, así como a la reunificación familiar en el país de destino. personas migrantes tienen derecho a acceder a servicios básicos como atención médica, educación y vivienda en igualdad de condiciones que los nacionales del país de acogida.

¿Conoces el ingreso mínimo vital? ¡Descubre todo lo que necesitas saber aquí!

Etiquetas

Comparte este artículo:

Te puede interesar

Suscríbete a EasyLaw Magazine

Recibe cada martes la revista en tu email con las últimas novedades del sector legal

No te haremos spam